Las reservas internacionales del Banco Central de la República Argentina registraron este jueves 19 de marzo de 2026 su nivel más bajo en lo que va del año. De acuerdo con los datos oficiales, el stock cerró en US$ 43.702 millones, tras una caída diaria de US$ 793 millones, pese a que la autoridad monetaria concretó compras por US$ 132 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC).
El retroceso interrumpió la tendencia de recuperación que venían mostrando las reservas en las últimas semanas y llevó el nivel de divisas al punto más bajo desde el 5 de enero, cuando comenzó la denominada “fase 4” del programa monetario.
El principal factor detrás de la baja fue la caída en el precio internacional del oro, uno de los activos que integran las reservas. Durante la jornada, la onza registró un descenso del 5% y se ubicó en US$ 4.651,3, lo que impactó directamente en la valuación del stock administrado por el BCRA.
Desde la consultora PPI explicaron que una parte significativa de la disminución se vincula con ese movimiento: “Parte de la baja se explica por la caída en la valuación del oro (-US$ 557 millones), aunque queda un residuo relevante sin explicar de unos US$ 359 millones. Dado que el Tesoro no tenía pagos de deuda programados, podrían haber incidido movimientos de encajes u otros factores”.
A pesar de la caída en las reservas, el Banco Central mantiene una sostenida intervención compradora en el mercado cambiario. Desde el inicio de la nueva fase del programa, acumula más de 50 ruedas consecutivas con saldo positivo, lo que le permitió adquirir US$ 3.611 millones. Ese monto representa más del 36% de la meta establecida para todo 2026.
En el mercado cambiario, la jornada cerró con un tipo de cambio mayorista en $1.394,5, valor que se mantiene por debajo de los $1.400. Ese nivel se ubica, además, un 17,4% por debajo del techo de la banda cambiaria vigente, fijado en $1.637,01.
La combinación de compras sostenidas de divisas, estabilidad del dólar oficial y caída en las reservas explicada en gran parte por factores externos configura un escenario que seguirá bajo análisis en el corto plazo por parte del mercado.




