Estados Unidos informó que destruyó cerca de 6.000 objetivos vinculados a Irán durante trece días de ofensiva militar en Medio Oriente, en el marco de una operación denominada “Furia Épica”.
Según datos difundidos por el Pentágono, la campaña militar incluyó ataques aéreos y operaciones estratégicas dirigidas contra instalaciones, depósitos de armamento, centros de comando y otras posiciones asociadas a fuerzas respaldadas por Irán en la región.
Las autoridades estadounidenses señalaron que el objetivo de la ofensiva fue debilitar la capacidad operativa de grupos aliados de Teherán y reducir amenazas contra fuerzas estadounidenses y aliados en Medio Oriente.
Una ofensiva de gran escala
De acuerdo con la información oficial, la operación militar se extendió durante trece días consecutivos y contempló una serie de ataques coordinados contra infraestructuras consideradas estratégicas.
Entre los objetivos alcanzados se encuentran:
- instalaciones militares
- centros logísticos
- depósitos de armas
- posiciones de combate
La ofensiva se llevó adelante mediante ataques aéreos de precisión y el despliegue de distintos recursos militares.
Contexto de tensión en Medio Oriente
La operación se produce en un contexto de fuerte tensión en Medio Oriente, donde distintos actores regionales mantienen enfrentamientos directos o indirectos vinculados a conflictos en la zona.
Estados Unidos sostiene que sus operaciones buscan limitar la expansión de grupos armados respaldados por Irán y proteger sus intereses estratégicos en la región.
Por su parte, la situación continúa siendo observada de cerca por la comunidad internacional ante el riesgo de una mayor escalada del conflicto.




