El mercado laboral argentino mostró señales de deterioro al cierre de 2025. Según el informe difundido este miércoles 18 de marzo de 2026 por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), la tasa de desocupación alcanzó el 7,5% en el cuarto trimestre del año pasado, lo que representa un aumento de 1,1 puntos porcentuales en comparación con el mismo período de 2024.
Los datos surgen de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que releva 31 aglomerados urbanos y proyecta sus resultados a una población estimada de 47,7 millones de habitantes. En ese contexto, la población económicamente activa ascendió a 22,72 millones de personas, con un incremento tanto respecto del trimestre previo como en la comparación interanual.
Más personas buscan trabajo, pero hay menos empleo
A pesar del crecimiento en la oferta laboral, el nivel de empleo evidenció una caída. El total de ocupados se ubicó en 21,08 millones, lo que implica una disminución de 142.600 personas frente al tercer trimestre y de 107.600 en términos interanuales.
Como consecuencia de esta dinámica, la cantidad de desocupados trepó a 1,64 millones de personas, con un aumento de 211.900 en el trimestre y de 245.700 en relación con el mismo período del año anterior.
Indicadores generales y composición del empleo
La tasa de actividad se mantuvo en 48,6%, mientras que la tasa de empleo descendió al 45%, registrando caídas tanto en la comparación trimestral como interanual.
El economista Gabriel Caamaño, de la consultora Outlier, explicó que el incremento del desempleo responde principalmente a la reducción del empleo formal, que no logró ser compensada por otros segmentos. Según su análisis, la tasa de empleo formal cayó, mientras que la informalidad mostró una leve suba.
Jóvenes, los más afectados
El impacto del deterioro laboral fue más marcado entre los jóvenes. En el grupo de 14 a 29 años, la desocupación creció de manera significativa tanto en mujeres como en varones. En contraste, los indicadores se mantuvieron estables en la población de entre 30 y 64 años.
En términos de composición, las mujeres jóvenes representaron el 23,1% del total de desocupados, mientras que los varones del mismo rango alcanzaron el 27,9%. En las franjas etarias mayores, la distribución se mantuvo relativamente equilibrada.
Búsqueda prolongada y sectores más afectados
El informe también relevó el tiempo que las personas permanecen en búsqueda de empleo. Casi un tercio de los desocupados (30,9%) lleva más de un año intentando insertarse en el mercado laboral. Otros grupos relevantes son quienes buscan trabajo entre 1 y 3 meses (24,9%) y aquellos que llevan menos de un mes (15,9%).
En cuanto a la actividad de origen, la construcción concentró el mayor porcentaje de desocupados (19,3%), seguida por el comercio (16,0%), el servicio doméstico (11,3%) y la industria manufacturera (9,7%).
Desigualdades regionales
El desempleo mostró diferencias significativas según la región. Los Partidos del Gran Buenos Aires encabezaron los niveles más altos, con una tasa del 9,5%, seguidos por aglomerados como Mar del Plata, Gran La Plata y Río Gallegos.
En el otro extremo, Santiago del Estero-La Banda registró el nivel más bajo (0,6%), seguido por Viedma-Carmen de Patagones y el Gran San Luis.
A nivel regional, el Gran Buenos Aires lideró con una tasa del 8,6%, seguido por la región pampeana, el noreste, Cuyo, la Patagonia y el noroeste, que presentó los valores más bajos.
Crecimiento económico sin empleo
Un informe del Banco Provincia advirtió sobre una dinámica particular en la economía argentina reciente: el crecimiento del Producto Bruto Interno no estuvo acompañado por una mejora en el empleo.
Según ese análisis, el avance de sectores menos intensivos en mano de obra y la pérdida de poder adquisitivo, que impulsa a más personas a buscar trabajo, explican este fenómeno.
Los datos reflejan un escenario en el que la recuperación económica no logró traducirse en generación de empleo formal, mientras la informalidad y el desempleo de larga duración continúan en aumento.




