El Grupo Arcor y la multinacional francesa Danone concretaron la adquisición del 100% de La Serenísima, una de las compañías lácteas más tradicionales de Argentina. La operación implicó la compra del paquete accionario que aún permanecía en manos de Mastellone Hermanos y Dallpoint Investments LLC, luego de que ambas empresas ya controlaran en conjunto el 49% de la firma.
La transacción se llevó adelante a través de un esquema de joint venture, con el objetivo de integrar las operaciones y consolidar una nueva etapa en el negocio.
Un modelo de integración empresarial
Según informaron las compañías en un comunicado oficial, el acuerdo apunta a desarrollar una estructura conjunta que permita mejorar la eficiencia y ampliar el alcance de los productos. La iniciativa busca combinar capacidades industriales, comerciales y logísticas para fortalecer la presencia en el mercado.
Desde Danone, su CEO Antoine de Saint-Affrique señaló que la integración permitirá generar una plataforma con mayores oportunidades de crecimiento, destacando la posibilidad de ampliar la oferta de productos lácteos y llegar a más consumidores.
Por su parte, el presidente de Arcor, Alfredo Pagani, indicó que la alianza facilitará la optimización de procesos y la incorporación de mejores prácticas, con el objetivo de impulsar el desarrollo del negocio.
Una marca histórica del mercado argentino
Fundada en 1929, La Serenísima se consolidó como una de las marcas más reconocidas del país en el rubro alimenticio. Su producción abarca una amplia variedad de productos, entre ellos leche, yogures, quesos, manteca, cremas y dulce de leche.
La compañía cuenta con once plantas industriales distribuidas en la región, que ahora pasarán a formar parte de la estructura operativa conjunta de Arcor y Danone.
Impacto en el sector lácteo
La adquisición representa un movimiento relevante dentro de la industria, al concentrar en un mismo esquema empresarial a dos actores de peso en el mercado. Desde las empresas señalaron que el foco estará puesto en la innovación, la eficiencia y la expansión de la categoría.
El nuevo escenario abre una etapa de transformación para el sector lácteo argentino, con una estructura más integrada y orientada al crecimiento.




