El Gobierno nacional avanzó con la firma de un decreto que habilita la entrega de adelantos de coparticipación federal a doce provincias, entre ellas Tucumán, por un monto total que podría alcanzar los 400.000 millones de pesos. La medida, que será oficializada en los próximos días, establece un esquema de asistencia financiera con devolución dentro del ejercicio 2026.
Según fuentes oficiales, el mecanismo está diseñado para brindar liquidez inmediata a las jurisdicciones sin necesidad de recurrir al mercado financiero, donde los costos de financiamiento son más elevados. Los fondos, que corresponden a recursos coparticipables, serán asignados en función de los coeficientes de distribución y las necesidades fiscales de cada provincia.
Además de Tucumán, el esquema incluye a Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz y Tierra del Fuego, mientras que la provincia de Buenos Aires no forma parte del listado de beneficiarios. La iniciativa fue impulsada desde el Poder Ejecutivo nacional con intervención de las áreas económicas y políticas del Gobierno.
El acceso a estos recursos se da en un contexto de retracción de los ingresos automáticos que reciben las provincias. En el caso de Tucumán, datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal indican que en marzo de 2026 se registró una caída real del 6,3% en las transferencias nacionales, una de las más pronunciadas del país. La coparticipación neta también mostró un retroceso significativo en términos reales.
A nivel acumulado, durante el primer bimestre del año, tanto estimaciones oficiales como privadas coinciden en que la provincia percibió alrededor de 44.000 millones de pesos menos que en el mismo período de 2025. Esta merma se explica principalmente por la baja en la recaudación del IVA, vinculada a la dinámica del consumo interno y del comercio exterior.
El impacto de esta caída se reflejó en las finanzas provinciales, con dificultades para sostener el ritmo de pagos y tensiones en las negociaciones salariales del sector público. En este escenario, el adelanto de coparticipación aparece como una herramienta de corto plazo para sostener el funcionamiento operativo sin alterar el esquema de ajuste fiscal definido a nivel nacional.
El instrumento no es novedoso y tiene antecedentes en administraciones anteriores. Incluso, a comienzos de este año, el Gobierno nacional aplicó un esquema similar en favor de la provincia de Entre Ríos. En el caso tucumano, la inclusión en este programa se da en un contexto político particular, marcado por el acompañamiento legislativo del gobernador Osvaldo Jaldo a iniciativas del oficialismo en el Congreso.
Desde el Ejecutivo nacional destacaron que la tasa de interés prevista para estos adelantos se ubica en torno al 15%, por debajo de los niveles del mercado, y remarcaron que los montos deberán ser reintegrados antes de finalizar el año en curso.




