En un contexto de aumento sostenido en los precios de los combustibles, el Gobierno nacional dispuso una modificación técnica que permite ampliar el uso de bioetanol en las naftas. La medida apunta a reducir el impacto de la volatilidad internacional del petróleo en los valores al consumidor.
La decisión fue formalizada mediante la Resolución 79/2026 de la Secretaría de Energía, publicada este viernes 27 de marzo de 2026 en el Boletín Oficial.
Más flexibilidad en la composición de las naftas
La normativa establece un nuevo parámetro en la calidad del combustible al elevar el límite de oxígeno permitido hasta 5,6%, lo que habilita a las refinadoras a incrementar, de manera voluntaria, la proporción de bioetanol en la mezcla.
Si bien el porcentaje obligatorio de biocombustibles no se modifica, el cambio amplía el margen operativo para que las empresas ajusten la composición según sus necesidades sin incumplir los estándares vigentes.
Una medida en medio de la suba de precios
La resolución se conoce en un escenario de fuertes incrementos en el precio de la nafta. Solo en marzo, la súper acumuló una suba del 15% en la Ciudad de Buenos Aires, mientras que en el último año el aumento alcanzó el 63,6%.
Este comportamiento está vinculado, en gran medida, a la evolución del precio internacional del petróleo, que registró variaciones significativas desde el inicio del conflicto en Medio Oriente.
Objetivo: reducir la dependencia del componente fósil
Desde el área energética explicaron que la iniciativa busca disminuir la exposición de las refinadoras a los costos del petróleo importado. El uso de mayor proporción de bioetanol permitiría reemplazar parcialmente el componente fósil, lo que podría traducirse en menores presiones sobre los precios.
La medida se focaliza en el segmento de las naftas, considerado el más sensible a los cambios en el valor del crudo.
Sin cambios en el régimen de biodiésel
El esquema vigente para el gasoil no fue modificado. Según se indicó, ese mercado ya cuenta con especificaciones técnicas que permiten mezclas de biodiésel de hasta el 20%, por lo que no se consideró necesario introducir ajustes adicionales.
Una herramienta sin carácter obligatorio
El Gobierno aclaró que la resolución no impone nuevas exigencias a las empresas, sino que les otorga mayor flexibilidad para definir la composición de los combustibles. Cada refinadora podrá decidir si incrementa o no la participación de bioetanol en función de sus costos y estrategias.
En línea con la desregulación del sector
La medida se inscribe en una política orientada a flexibilizar regulaciones y promover mayor eficiencia en el mercado energético. Desde el oficialismo sostienen que este tipo de herramientas permiten atenuar el impacto de escenarios internacionales adversos sin recurrir a controles directos sobre los precios.
En este marco, el aumento en el uso de biocombustibles aparece como un mecanismo alternativo para moderar la presión sobre los surtidores en un contexto de alta volatilidad.




